Cada cuadro es una obra única, que encuentra su lugar en un entorno personalizado e íntimo. Una vez colgado, se convierte en una presencia por derecho propio, una fuente de color y de luz en el corazón de tu espacio.
Aquí tienes algunos de estos cuadros, tal y como viven hoy en casa de sus compradores.
¡Me encanta este cuadro que preside mi salón! Los colores cálidos y profundos aportan a la sala una energía más personal y viva. No me canso del movimiento que inspira el cuadro. ¡Gracias de nuevo a Théo por su seriedad y sus consejos!
Christine también ha integrado una obra en su interior, que ha querido compartir en imagen.