16 obras originales en esta colección.
Formatos pequeños en azules y verdes, apaciguadores, con lo que conviene saber antes de colgar un óleo sobre lienzo en una estancia húmeda.
Ver todas las obras¿Qué tamaño de cuadro para su pared?
Cuélguelo con el centro a aproximadamente 1,60 m del suelo, dejando de 15 a 25 cm por encima del mueble.
¿Pared desnuda (sin mueble)? Un formato de 80 a 100 cm estructura el espacio por sí solo.
Es la primera estancia del día. Se pasan allí entre veinte y cuarenta minutos diarios, a menudo sin nada más que mirar que un alicatado.
Una obra cambia realmente algo, porque es un momento en el que la atención está disponible. Y al contrario de lo que suele creerse, no es incompatible con una pintura al óleo, siempre que se respeten algunas reglas.
Mejor ser directo. Un óleo sobre lienzo de algodón soporta mal la humedad prolongada: el lienzo puede destensarse, y variaciones extremas y repetidas acaban fatigando la capa pictórica. No es razón para excluir el baño, pero exige tres comprobaciones.
Primero, la ventilación. Un baño con extracción mecánica en funcionamiento, o con una ventana que se abre con regularidad, recupera un nivel de humedad normal en menos de una hora tras una ducha. En ese caso, ningún problema. Un baño ciego y sin extracción, en cambio, no es buen sitio para una obra original.
Después, la distancia a la ducha o la bañera. Guarde como mínimo metro y medio, y evite toda pared que reciba salpicaduras directas.
Por último, la pared misma. Una pared exterior mal aislada está más fría, y por tanto es más propensa a la condensación. Prefiera un tabique interior de la vivienda.
Si se cumplen esas tres condiciones, un lienzo vive muy bien en un baño. Nuestra guía de cuidado explica cómo vigilarlo y limpiarlo.
Las obras elegidas aquí miden setenta centímetros como máximo. No es casualidad: los baños ofrecen poca pared libre, y siempre se mira de cerca.
En cuanto a colores, la selección prioriza los azules y los verdes, así como los lienzos claros y poco saturados. Por dos razones. La primera es estética: esos tonos prolongan de forma natural el universo del agua y funcionan con el blanco dominante de los sanitarios. La segunda es funcional: esos colores se asocian a la calma, lo que corresponde al uso de la noche, y a la frescura, lo que corresponde al de la mañana.
Nuestros lienzos mar y océano prolongan esta lógica si busca un registro más explícitamente marino.
La pared frente a la bañera es el mejor emplazamiento cuando existe: es el único lugar de la casa donde se mira una pared durante veinte minutos sin moverse.
La pared sobre el mueble del lavabo funciona también, siempre que se mantenga a buena distancia del espejo para no crear competencia visual. Desplace el lienzo hacia un lado en vez de centrarlo entre dos espejos.
La pared detrás de la puerta, a menudo olvidada, es una excelente elección en baños pequeños: es el único paño totalmente libre, y se ve desde la bañera o la ducha.
Nuestra guía para colgar un cuadro da las alturas, y el simulador permite probar las proporciones en una pared estrecha.
Si la ventilación no acompaña, no fuerce. Es mejor colocar la obra en otro sitio que verla degradarse.
Existen dos soluciones. La primera consiste en elegir el dormitorio contiguo o el pasillo que lleva al baño: la obra permanece en el recorrido de la mañana sin sufrir el vapor. La segunda es reservar el baño a un uso estacional, desplazando el lienzo si observa una condensación importante en invierno.
Es un detalle que se descubre demasiado tarde, una vez colgado el lienzo. Un baño contiene al menos un espejo, a menudo varios, y esas superficies devuelven la luz en direcciones imprevistas.
Dos efectos que conviene anticipar. El primero es el reflejo directo: si el lienzo queda frente al espejo, lo verá duplicado, lo que puede resultar bonito pero reduce su impacto. El segundo es más molesto: el espejo puede devolver la luz de un foco directamente sobre la pintura, creando un velo brillante que oculta los colores desde ciertos ángulos.
La solución es sencilla: colóquese en el sitio donde suele estar, normalmente delante del lavabo o en la bañera, y compruebe de dónde viene la luz antes de taladrar. Un lienzo mate como un óleo refleja poco, pero su relieve atrapa la luz rasante, lo que es una baza cuando la fuente está bien situada y un defecto cuando no lo está.
Cada lienzo está pintado al óleo sobre lienzo de algodón por Régine Gardan en su taller de Isère, firmado y entregado con su certificado de autenticidad.
Un detalle útil para esta estancia: al estar los bordes pintados, el lienzo se cuelga sin marco ni cristal. Es justo lo que conviene aquí, porque un cristal sobre un marco en un baño atrapa la condensación entre el vidrio y la obra, lo que resulta mucho más dañino que el propio aire ambiente.
Obra original o reproducción: lo que cambia de verdad
| Obra original (óleo sobre lienzo) | Reproducción industrial | |
|---|---|---|
| Materia | Relieve real de los pigmentos, la luz acaricia la superficie de forma distinta según la hora | Superficie plana, resultado idéntico sea cual sea la luz |
| Unicidad | Pieza única: una sola en el mundo, la suya | Tirada en serie, miles de ejemplares idénticos |
| Autenticidad | Firmada por la artista, certificado de autenticidad incluido | Sin firma original ni certificado |
| Con el tiempo | El óleo atraviesa las generaciones y puede transmitirse | Se desgasta y se sustituye como un objeto decorativo |
| Lo que usted posee | El trabajo real de una artista, con su historia | Una imagen impresa bajo licencia |
Cada cuadro está pintado a mano, firmado por la artista y entregado con su certificado de autenticidad.
Envío cuidado y gratuito a toda la Unión Europea y Suiza, con número de seguimiento.
Paga con total seguridad con tarjeta bancaria, a través de la plataforma Stripe.
¿Una pregunta sobre una obra o un pedido? Te respondemos con mucho gusto.