12 obras originales en esta colección.
Lienzos cálidos y generosos, en terracota y ocre, para interiores a los que les gusta mezclar materias y orígenes.
Ver todas las obrasLa decoración boho no sigue una regla estricta. Reúne: una alfombra bereber, un sillón de ratán, plantas, textiles traídos de fuera, objetos que no tienen la misma procedencia y que conviven igualmente. Es un estilo de acumulación feliz, en las antípodas del minimalismo.
En un interior así, un cuadro debe aportar calidez y plantar cara al resto. Un lienzo tímido quedaría devorado por los motivos de la alfombra.
Las obras reunidas aquí comparten dominantes cálidas y saturadas: terracota, ocre, mostaza, óxido, rojo de tierra. Son los tonos que combinan de forma natural con el ratán, la madera bruta, el cobre y las fibras vegetales del estilo boho.
En el trabajo de Régine Gardan, este registro corresponde a sus lienzos más generosos en materia, a menudo trabajados con espátula, donde los colores se superponen sin mezclarse del todo. Nuestros lienzos rojos y los naranjas prolongan esta paleta si busca un tono más preciso.
El boho permite mucho, pero no todo. Tres referencias ayudan a mantener la coherencia.
Primero, una dominante cromática. Incluso en la acumulación, un color debe volver tres o cuatro veces en la estancia: en el cuadro, en un cojín, en un objeto. Ese hilo impide que el conjunto se disperse.
Después, vacío en algún sitio. Una pared desnuda, una estantería poco llena, una esquina de suelo despejada. Sin esa respiración, el estilo cae en el abarrotamiento.
Por último, una jerarquía. Una estancia no puede tener cinco puntos fuertes. Si el cuadro es el punto fuerte, el resto debe quedarse un escalón por debajo, en intensidad y en motivo.
Este estilo es uno de los pocos donde la pared galería funciona de verdad. Varias obras de tamaños distintos, colgadas con separaciones irregulares, producen el efecto buscado: algo construido con el tiempo más que compuesto de una vez.
El método más sencillo consiste en poner todos los lienzos en el suelo primero, moverlos hasta encontrar el equilibrio y luego trasladar esa disposición a la pared. Mezcle formatos: nuestros formatos pequeños se combinan bien con una pieza mayor que sirva de anclaje. La guía para colgar un cuadro detalla las separaciones a respetar.
El salón es el lugar natural de este estilo, y nuestros lienzos para el salón dan los formatos adecuados. El comedor funciona también muy bien: los tonos cálidos estimulan allí la convivencia, algo que la psicología de los colores observa con bastante constancia en los tonos rojos y anaranjados.
Para un dormitorio, elija más bien los lienzos menos saturados de esta selección: el boho funciona ahí, pero en versión suavizada.
Ambos estilos aman la abundancia, pero no del mismo modo. El boho se mantiene en una paleta natural, terrosa, y prioriza las materias vegetales. El maximalismo asume los colores francos, los contrastes fuertes y las asociaciones improbables.
Si duda entre los dos, mire su suelo y sus textiles: materias naturales y tonos sordos piden boho, colores vivos y motivos gráficos piden maximalismo.
Un lienzo boho no se sostiene solo: es el diálogo con las materias del entorno lo que produce el estilo. Cuatro familias funcionan especialmente bien.
Las fibras vegetales primero: ratán, fibra marina, mimbre, yute. Comparten la misma familia cromática que los ocres y las terracotas de estos lienzos, y su irregularidad hace eco de la de la pintura.
La madera bruta después, sin barnizar a ser posible. Una madera clara suaviza un lienzo muy saturado; una madera oscura, al contrario, lo hace resaltar. Ambas funcionan, la cuestión es si quiere calmar o subrayar.
Los textiles estampados, por último, con una regla: un solo motivo fuerte por estancia. Si la alfombra está cargada, los cojines deben ser lisos. El cuadro, por su parte, cuenta como motivo.
El cobre y el latón completan el conjunto en pequeños toques. Recogen los ocres del lienzo y aportan el único brillo que este estilo acepta de buen grado.
Es una coherencia de fondo con este estilo: el boho valora el objeto artesanal, lo que ha hecho alguien más que lo producido en serie.
Cada lienzo presentado aquí está pintado al óleo sobre lienzo de algodón, a mano, en un taller de Isère, firmado y entregado con su certificado de autenticidad. Ninguno existe por duplicado. Nuestra página cuadro abstracto hecho a mano explica lo que eso cambia en concreto, a la vista y con el tiempo.
Obra original o reproducción: lo que cambia de verdad
| Obra original (óleo sobre lienzo) | Reproducción industrial | |
|---|---|---|
| Materia | Relieve real de los pigmentos, la luz acaricia la superficie de forma distinta según la hora | Superficie plana, resultado idéntico sea cual sea la luz |
| Unicidad | Pieza única: una sola en el mundo, la suya | Tirada en serie, miles de ejemplares idénticos |
| Autenticidad | Firmada por la artista, certificado de autenticidad incluido | Sin firma original ni certificado |
| Con el tiempo | El óleo atraviesa las generaciones y puede transmitirse | Se desgasta y se sustituye como un objeto decorativo |
| Lo que usted posee | El trabajo real de una artista, con su historia | Una imagen impresa bajo licencia |
El estilo boho reúne objetos de orígenes distintos sin buscar la uniformidad: alfombra bereber, ratán, plantas, textiles traídos de viajes. Es un estilo de acumulación asumida, cálido y personal, opuesto al minimalismo. Su coherencia no viene de la uniformidad sino de una dominante cromática que vuelve varias veces en la estancia.
No es un movimiento artístico constituido sino un registro decorativo: obras de tonos cálidos, materia visible y gesto libre, que combinan con los interiores boho. Suele tratarse de abstracción, trabajo a espátula y colores de tierra antes que de temas figurativos precisos.
Designa una pintura de paleta cálida y terrosa, terracota, ocre, mostaza y óxido, con materia marcada. Lo que la caracteriza es menos el tema que la textura y el color: debe poder plantar cara a los motivos de una alfombra o de un textil sin quedar devorada por ellos.
Boho es la abreviatura de bohemio, en referencia a un modo de vida artístico y nómada del siglo diecinueve. En decoración, el término conservó esa idea de libertad y de mezcla de orígenes. Boho y bohemio designan hoy lo mismo, siendo boho la forma más usada en decoración.
Cada cuadro está pintado a mano, firmado por la artista y entregado con su certificado de autenticidad.
Envío cuidado y gratuito a toda la Unión Europea y Suiza, con número de seguimiento.
Paga con total seguridad con tarjeta bancaria, a través de la plataforma Stripe.
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